No sólo por ser estructuralmente un espacio que me recuerda a una caja, también por el ambiente casi místico que aquí se respira.
Pasar por la Caja es una experiencia comparable a una escuela de la vida.
Si hay un sitio donde el esfuerzo y la superación tienen sentido , es aquí.
El trabajo en equipo fisioterapeuta /paciente y paciente / paciente , el cariño , la solidaridad , la compasión , la ternura ..., todo se da en la Caja Mágica.
Y todo ello es terapéutico.
En estos casi tres meses he convivido estrechamente con otros pacientes y sentido como propios sus logros. Y viceversa. Todos somos iguales ante la enfermedad.
Ahora que esta etapa se acaba , gracias a todos los habitantes de la Caja Mágica. No lo habría logrado sin vosotros. Os deseo una pronta recuperación.
